Como muchos saben, tengo una perrita que se llama “Molly” y si no sabían, se las presento: es una french poodle color champaña, tiene 1 año y 3 meses aproximadamente y es muy loca y divertida. Nos encanta estar con ella y hacerle cariñitos.Pero como también es super traviesa y todo lo que se le atraviesa lo muerde, siempre que la familia sale a algún lugar al cual no podemos llevarla, tenemos que sacarla al patio, cosa que en verdad no nos gusta porque queremos que este lo mas cómoda posible y estando afuera siempre termina hecha un desastre, llena de tierra, de un color medio griseson y muuuuuuuuuy apestosa. Y como ella no se puede bañar por su cuenta, puede durar mucho así sucia y cuando pasa esto, no nos gusta hacerle cariñitos ni que este muy cerquita de nosotros… que gachos verdad?
Que bueno que MI DUEÑO no es como yo, no importa como ande el siempre tiene los brazos abiertos para mi y obvio también para ti. Lo mejor de todo es que Jesús ya pago el precio, un precio que le costo dolor y cada gota de su sangre para que yo pueda ser limpia. Nosotros si tenemos la opción de tomar y aprovechar cada gota de sangre que EL derramo y lo podemos hacer siempre que estemos arrepentidos, no somos como Molly que tiene que esperar a que alguien se apiade de ella y la bañe ¿Por qué? por que alguien ya tuvo misericordia de nosotros y ya hizo el trabajo mas difícil que te puedas imaginar por ti y por mi, a nosotros nos toca, como diría alguien que conozco, poner el granito de arena.
¿Qué mejor dueño que El?
